jueves, 6 de febrero de 2014

Los valores del deportista del motor

 Qué es la identidad?. Las investigaciones del neurocientífico Antonio Damasio nos lo deja claro. La identidad es la representación consciente que una persona construye sobre si misma. Aquel conjunto de características que le hace saberse diferente o semejante en diversas áreas y aspectos a otras personas. Según Damasio, la identidad "se siente", es subjetiva y real para el individuo. Surge de su relación con el entorno.

Por lo tanto la identificación es un proceso que se desarrolla a lo largo del tiempo y lo hace mediante los códigos establecidos. Un deportista construye su identidad en el proceso de aprendizaje de su deporte en un contexto determinado: el deporte en general y su deporte en particular, que a su vez están inmersos en otros contextos más generales: la familia, el barrio, la sociedad. No sólo aprende qué hacer sino cómo hacerlo y lo aprende de sus modelos más cercanos primero y de algún ídolo posteriormente.

La identidad de un piloto de karting como deportista, debería estar fundamentada en los valores deportivos generales y aplicados a la competición y entrenamientos. Pero cuáles en concreto son esos valores?. La Agencia Mundial Anti-Doping me lo ha dejado meridiana mente claro y explicado. La Agencia considera 11 valores fundamentales que conforman el "espíritu del deporte" y considera este "espíritu deportivo" como "la celebración del espíritu humano en su cuerpo y mente.

 Los 11 valores:
  1.  Ética, juego limpio y honestidad
  2.  Salud
  3.  Excelencia en el rendimiento y desempeño de la actividad
  4. Carácter y educación
  5. Diversión y alegría
  6. Trabajo en equipo
  7. Dedicación y compromiso
  8. Respeto por las reglas y leyes
  9. Respeto por uno mismo y otros participantes
  10. Coraje
  11. Colectivismo y solidaridad
Pensando un poco en estos 11 valores no es de extrañar que se pretenda inculcar estos valores a través del deporte para que además sirvan para la vida. Pero no es tarea fácil porque el hecho de hacer deporte, en sí mismo, no enseña nada más que unas habilidades técnicas. Los valores han de ser enseñados por las personas que acompañan al deportista en sus inicios; hablando claro por los padres en primer término seguido de los mecánicos y jefes de equipo, comisarios, jueces deportivos, federación, etc.

Según en qué medida y según el significado que se le de a cada valor (debería tener cada uno un significado inequívoco en el deporte) el joven piloto irá formando su identidad ajustada o no a estos valores. Una vez formada la identidad (en los primeros años de la adolescencia) ésta será una de las más fiables guías de conducta dentro y fuera de las competiciones y a lo largo de la vida. 

La identidad de un piloto no se forma con palabras, se construye con significados por lo tanto es muy necesario explicar claramente cuál es el significado de cada valor.

Hay muchas definiciones para cada uno de estos valores en la literatura y la filosofía. tanta información puede llegar a confundirnos y más aún a un piloto que esté en sus primeros años o incluso con muchos más de experiencia en el karting de competición. De nuevo la Agencia Mundial Anti-doping nos explica claramente y lo más importante, de forma práctica y concreta el significado de cada uno de estos valores.

VALOR
ESPÍRITU DEPORTIVO
CONTRARIO AL ESPÍRITU DEPORTIVO
Ética, juego limpio y honestidad
Compito y entreno dentro de las reglas incluso si sé que no seré descunierto haciendo trampas.
No respeto las reglas del juego. Miento cuando soy pillado en una trampa
Salud
Escucho mi cuerpo. Me alimento bien, duermo suficiente y no me sobre esfuerzo sin sentido.
Me arriesgo más de lo que debo cuando estoy en pista. Ruedo incluso cuando estoy lesionado o cansado.
Excelencia en el rendimiento
Siempre doy mi máximo. Soy feliz cuando gano pero no hago sentir mal a mis rivales.
Me rindo cuando estoy perdiendo  o no piloto bien. Si no estoy pilotando bien, me vuelvo agresivo contra mi equipo, mis compañeros y rivales.
Carácter y educación
Soy un buen ejemplo para mis compañeros de equipo en el juego limpio. Soy un buen modelo para los jóvenes pilotos. Siempre me controlo aunque no esté consiguiendo mis objetivos, pierda o no esté pilotando bien.
Incito a los demás a hacer trampas o a no jugar limpio.
Diversión y alegría
Pilotando me siento feliz. Siempre me divierto, gane o pierda.
A menudo me siento agresivo cuando estoy pilotando, lo que hace este deporte menos divertido. Me enfado y entristezco. A veces hiero a otros (física o emocionalmente). Juego para ganar. Ya no encuentro diversión en esto.
Trabajo en equipo
Sé que no puedo ganar solo. Ganamos como un equipo. Ganamos como un equipo y perdemos como un equipo.
Hago cosas en la pista que me dan buena imagen pero no es realmente adecuado para mi equipo. Me enfado con mi compañero de equipo porque es mejor que yo.
Dedicación y compromiso
Estoy dedicado a mi deporte y a mi equipo.  Asisto a todos los entrenamientos. Ayudo a los más jóvenes.
Sólo compito. No asisto a los entrenamientos. No participo a no ser que sepa que voy a ganar.
Respeto a las reglas y leyes
Conozco las reglas. Respeto las reglas y a los oficiales.
Grito a los oficiales y comisarios, a mi mecánico. Desafío a los llamados de los comisarios, no respeto la autoridad.
Respeto por mí mismo/a y otros participantes
No permito a otros que me traten mal. Animo a mis compañeros de equipo y  rivales cuando no les van bien las cosas
Grito a mis compañeros y rivales. Soy ruda/o y agresivo/a.
Coraje
Cuando sé que alguien de mi entorno está haciendo trampas, lo digo.
No digo nada cuando veo que alguien se salta las reglas.
Comunidad y solidaridad.
Dejo la competición en la pista. Soy amigo de mis rivales. Y digo cuando veo algo que no está bien.
Discrimino a quienes no son como yo. No trato con quien no es tan bueno como yo. No hablo con mis rivales.

Poner en práctica estos valores, en ocasiones no es tarea fácil y es una responsabilidad del entorno del joven piloto que éstos sean adecuadamente aplicados para que en su desarrollo éste los vaya adquiriendo.

Si hacemos que nuestros deportistas, nuestros pilotos, construyan su identidad ajustada a estos valores con ello conseguiremos un auto concepto e identidad que tenga gran valor y significado para ellos mismos y haremos de nuestro deporte un deporte de alta exigencia tanto dentro como fuera de la pista.
Artículo publicado por Diana Albors en Crónicas de una madre en el karting.

martes, 29 de octubre de 2013

lunes, 28 de octubre de 2013

jueves, 24 de octubre de 2013

Emociones: enemigas o aliadas del piloto de karting?

Qué decir de nuestro último resultado. El silencio, la decepción, la frustración, la ira, un cúmulo de emociones me atraparon aquel día, en aquel pequeño e inmenso momento.

Cuantas veces un gesto propio o ajeno tira por tierra el trabajo realizado, el esfuerzo aplicado en medir cada parámetro para que la actuación del piloto sea perfecta.

Las emociones están siempre presentes, siempre en cualquier acto de nuestra vida. Las emociones son la energía que nos moviliza hacia un objetivo o nos mueve en la dirección opuesta. Son una realidad fundamental en el rendimiento deportivo.

En el karting de competición son muchas las variables que entran en juego para determinar un resultado. No sólo las propias del piloto sino todas las que lleva encima cada uno de los rivales que se encuentran alrededor. Las emociones propias como las ajenas están siempre rodando con ellos.

Los objetivos pueden estar muy bien determinados, la técnica depurada, la táctica planificada, el auto control dominado pero nada de ello sirve de nada si en el momento crucial perdemos el control de la situación por un descontrol emocional.

Las emociones en el karting no se pueden obviar. A pista, en competición, hay que salir con la mente fría, clara, despejada y con las emociones bajo control para que no interfieran en la actuación y por tanto en el rendimiento y resultado.

El manejo y control emocional se entrena, como cualquier otra habilidad deportiva. Son muchos los deportistas que no alcanzan los resultados que merecen por su técnica y rendimiento en entrenamiento porque lo emocional les supera en la competición.

Nuestro nivel de karting es extraordinario. Nuestra competición ROTAX está consiguiendo unos niveles de pilotaje nada desdeñables pero muchos de nuestros pilotos sucumben ante lo emocional.

Las emociones no son esas sensaciones molestas que hay que eliminar, son aquellas cosas que sentimos y nos dan una información crucial para poder dirigir nuestra conducta de la manera más eficiente en función de unos objetivos bien fijados, por lo tanto entrenar su manejo y control se hace parte fundamental de cualquier entrenamiento deportivo.

El entrenamiento básico de control emocional consta de una parte teórica mediante la cual conoceremos cuales son las emociones (5 emociones básicas), cuál es su función adaptativa, qué información nos ofrecen y las técnicas para su control y manejo. Una segunda parte donde el piloto, mecánico, padres y cualquier persona implicada en el rendimiento del deportista, investigan sobre sus propias emociones: cuáles son las emociones más frecuentes que tienen, en qué contexto aparecen, cuáles son los estímulos que las provocan y cuales son sus consecuencias. Una tercera parte para determinar las que hay que controlar, cuales potenciar y con qué estrategias y la última fase entrenamiento con las técnicas y adquisición de habilidades en el control emocional.

Cada vez más deportes están incorporando el entrenamiento en habilidades psicológicas para potenciar el rendimiento deportivo; el nuestro no ha de ser menos. Adolecemos de una preparación específica del piloto de karting y se sigue poniendo el mayor peso en la preparación del motor y set up del chasis. Esto podría ser así en categorías superiores y centrar en las categorías las más básicas (alevines, cadetes - Micro, Mini) una potente preparación en habilidades técnicas, tácticas y psicológicas para formar sólidamente a nuestros deportistas del futuro.

No tengamos miedo a las emociones, utilicémoslas a nuestro favor para impulsar el rendimiento deportivo.

Artículo de "Crónicas de una madre en el karting".