por eso desde muy pequeño sólo veía ruedas (ya sabéis...), ruedas aquí, ruedas allí, así que a los dos años empecé a montar en moto
y como no tenía carnet de conducir, me desfogaba saltando por los caminos de Ibiza
En los descansitos, comía y bebía para reponer fuerrrrrzas.
Pero no todo era rodar y rodar, que también he practicado otros deportes de riesgo, como el surfing-escalera en la casa de mis tíos con mi primo Álvaro