pulguitaatodogas hacia la F1

pulguitaatodogas hacia la F1
campeón de Aragón 2009 y 2010

miércoles 15 de julio de 2009

El cuento más triste que nunca escuché

Voy a compartir un cuento que siempre que lo leo me deja... sin palabras.

El niño pequeño

Había una vez un niño que comenzó a ir a la escuela. Una mañana la maestra dijo: “Hoy vamos a hacer un dibujo”. “¡Qué bien!”, pensó el pequeño. Le gustaba mucho dibujar de todo: vacas, trenes, pollos, tigres, leones, barcos. Sacó su caja de lápices y empezó a dibujar, pero la maestra le interrumpió: “¡Esperen! Todavía no he dicho lo que vamos a dibujar. Hoy vamos a dibujar flores”. “¡Qué bien!”, pensó el niño. Le gustaba hacer flores, y comenzó a dibujar algunas muy bellas con sus lápices violetas, naranjas y azules. Pero la maestra intervino de nuevo: “¡Esperen un momento! Yo les enseñaré cómo se dibujan las flores”. Y tomando una tiza, pintó una flor roja con un tallo verde. “Ahora”, añadió la maestra, “pueden comenzar”. El niño miró la flor de la pizarra y la comparó con las que él había pintado. Le gustaban más las suyas, pero guardó silencio. Volteó la hoja y dibujó una flor roja con un tallo verde.

Otro día la maestra dijo: “¡Hoy vamos a modelar con plastilina!”. “¡Qué bien!”, pensó el pequeño. Le gustaba la plastilina y podía hacer muchas cosas con ella: víboras, hombres de nieve, ratones, carros, camiones. Empezó a estirar y amasar su bola de plastilina. Pero, al momento, la maestra interrumpió: “¡Esperen, aún no es tiempo de comenzar! Vamos a hacer un plato”. “¡Qué bien!”, pensó el pequeño.

Le gustaba modelar platos y empezó a hacerlos de todas formas y tamaños. Entonces la maestra le detuvo de nuevo: “¡Esperen, yo les enseñaré cómo!”. Y les mostró cómo hacer un plato hondo. El pequeño miró el plato que había hecho la maestra, y luego los que él había modelado. Le gustaban más los suyos pero no dijo nada. Sólo modeló otra vez la plastilina e hizo un plato hondo, como la maestra había indicado.

Muy pronto el pequeño aprendió a esperar a que le dijeran qué y cómo debía trabajar, y a hacer cosas iguales a las de la maestra. No volvió a hacer nada por sí solo.

Pasó el tiempo, y el niño y su familia se mudaron a otra ciudad, donde el pequeño tuvo que ir a otra escuela. El primer día de clase, la maestra dijo: “Hoy vamos a hacer un dibujo”. “¡Qué bien!”, pensó el pequeño, y esperó a que la maestra le dijera lo que había que hacer, pero ella no dijo nada. Sólo caminaba por el aula, mirando lo que hacían los niños. Cuando llegó a su lado le preguntó: “¿No quieres hacer un dibujo?”. “Sí”, contestó el pequeño, “pero, ¿qué hay que hacer?”. “Puedes hacer lo que tú quieras”, dijo la maestra. “¿Con cualquier color?”, preguntó él. “¡Con cualquier color!”, le respondió la maestra. “Si todos hicieran el mismo dibujo y usaran los mismos colores, ¡cómo sabría yo lo que hizo cada cuál!”, añadió. El niño no contestó nada, y bajando la cabeza dibujó una flor roja con un tallo verde.

(El niño pequeño, de Helen Buclelin)

Nadie puede trazar por tí, nadie puede tocar las bajas de tu carburador mientras tú aceleras... nadie, nadie puede hacerte libre porque tú eres la libertad.

9 comentarios:

  1. Hola Jon.
    Un cuento precioso, digno de ser leído y reflexionado.
    Nos enseña la lección de ser espontàneo!

    ResponderSuprimir
  2. Ohhhhh *_* ¡Me encantó! y tiene una gran enseñanza. Gracias por compartir esta bella historia =)

    ResponderSuprimir
  3. Ohhh!!*_* Me encantó... Muchas gracias por compartir esta bella y triste historia. Tiene una gran enseñanza (L)

    ResponderSuprimir
  4. Ohhh!!*_* Me encantó... Muchas gracias por compartir esta bella y triste historia. Tiene una gran enseñanza (L)

    ResponderSuprimir
  5. ¡Hermoso!
    Vale la pena leerlo y nos hace reflexionar...

    ResponderSuprimir
  6. Bonita y sugerente historia. Gracias.

    ResponderSuprimir
  7. @tod@s: gracias por haber leído el cuento con los ojos grandes y el corazón abierto :-)

    ResponderSuprimir
  8. @Anónimo: la tristeza es por la pérdida de la espontaneidad: eso se llama "planes de estudio". Gracias por comentar

    ResponderSuprimir

Muchas gracias por compartir tu opinión: tu punto de vista nos interesa.