La reciente creación de la Comisión de la Mujer y los Deportes de Motor (WMC) en el seno de la FIA ha abierto en este blog el debate de la igualdad en este deporte, por lo que creo que se merece un post propio.El artículo 29 de la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres dice que “todos los programas públicos de desarrollo del deporte incorporarán la efectiva consideración del principio de igualdad real y efectiva entre mujeres y hombres en su diseño y ejecución y que el Gobierno promoverá el deporte femenino y favorecerá la efectiva apertura de las disciplinas deportivas a las mujeres, mediante el desarrollo de programas específicos en todas las etapas de la vida y en todos los niveles, incluidos los de responsabilidad y decisión”.
El debate no se puede simplificar a mujeres si o no al volante de un F1, porque la decisión depende de capacidades personales para pilotar y de potentes intereses comerciales de patrocinadores y escuderías, sino que debe extenderse al papel de la mujer en este deporte y las políticas que permitan su acceso al ámbito deportivo, técnico y directivo.
¿Existe un techo de cristal para las mujeres en el deporte de motor?. Si vemos desde lejos una parrilla de F1, efectivamente allí hay hombres y mujeres; pero hagamos un zoom y entonces percibiremos que mientras los hombres pilotan coches, los preparan técnicamente o son quienes toman las decisiones sobre la dirección de la carrera… las mujeres sujetan parasoles para darles sombra, vistiendo prendas ajustadas para, además, darles gusto: ojo, en la actualidad no conozco una sola excepción a esta regla. ¿No es esto distribuir los papeles en función del género?.
En lo que conozco, que es de lo que puedo hablar, en mi federación automovilística regional (la aragonesa) el cien por ciento de la directiva está formada por hombres, incluyendo comisiones (no hay de igualdad), colegio de comisarios y comité de disciplina y apelación.Siguiendo con mi experiencia, en el campeonato regional de karting que participamos hay dos chicas haciéndolo íntegro y al menos una de ellas se queja de no haber encontrado asientos ajustados a la morfología femenina de caderas más anchas.
En el último campeonato nacional que participamos, se dieron trofeos especiales a los niños y la mujeres (se las llama “féminas”) por su participación, equiparando a las mujeres (por la sola razón de pertenencia a un género) con los más pequeños.
Desde mi punto de vista, la Comisión de la Mujer y los Deportes de Motor de la FIA (WMC), al igual que la Comisión Mujer y Deporte del Comité Olímpico, es necesaria y ahora debe realizar la recogida de datos y estudios de propuestas para que en un futuro veamos parrillas con hombres y mujeres realizando las mismas funciones, en razón de sus capacidades, y no segregados por género.
Entre otras propuestas, debe promoverse la desaparición de actitudes sexistas, fomentar la participación activa de la mujer en todos los campos del deporte (técnicas, deportivas, comisarias, juezas, mecánicas), cuidar que el lenguaje no sea excluyente y crear becas específicas para la incorporación de la mujer; además, las federaciones regionales deberían crear comisiones de igualdad para tomar sus propias decisiones.
Con esto posiblemente no se rompa el techo de cristal, porque para eso hará falta la actitud de mujeres valientes dispuestas a acceder a espacios tradicionalmente masculinos, donde el papel de la mujer todavía es mayoritariamente decorativo.