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miércoles, 30 de junio de 2010

Despues de la bandera de cuadros

Tengo un trabajo que a veces me abduce y desaparezco en una especie de nebulosa de estrellas negras y agujeros blancos y además este fin de semana tuvimos boda, carrera de karting, así que no pude ver la carrera de F1 en directo, y a la vista de lo ocurrido, me alegro.
Muchas veces comento cómo la formula uno reproduce los mismos esquemas que el karting porque, en definitiva, los ingredientes de las paellas son los mismos: un alto contenido emocional, muchos intereses y recursos puestos en juego y las mismas reglas opacas y obsoletas que son percibidas como injustas y arbitrarias.
Este no es un mal de la FIA y de Charlie Whiting, sino del deporte del automovilismo en general.
Mientras en Valencia se calentaban los Motorhome, en Zuera estábamos a más de 45 grados en las carpas. Todos habíamos llegado a nuestro circuito de carreras después de muchos entrenamientos, muchos esfuerzos, muchas ilusiones y mucho dinero puesto con la sola intención de poder demostrar el potencial alcanzado.
Me gusta comentar las carreras, porque las vivo desde la cabeza al corazón, pero en este caso no lo voy a hacer ni de la de Valencia, ni de la de Zuera, porque me han dejado sensaciones amargas por la forma en que se gestionan los recursos: sanciones técnicas, sanciones por conductas antideportivas y conductas antideportivas no sancionadas al final, que alteran los resultados después de que ha caido la bandera de cuadros y dejan en unos posos de decepción y desilusión.
Ni la FIA ni la RFdEdA, ni la FADA (ni supongo que ninguna otra Federación Nacional o regional) están en disposición de aprender, porque sus juicios se toman en un entorno falto de transparencia, no se garantizan los derechos de las partes y se dificulta el acceso a los recursos (hay que anunciarlo en 60 minutos y, en el caso español, además presentar una caución de 1.000 Euros según el artículo 44 del REGLAMENTO DEPORTIVO DEL CAMPEONATO DE ESPAÑA DE KARTING 2010).
Mientras en el circuito urbano de Valencia un piloto habitual en la infracción de normas deportivas y no deportivas (mentiras de Australia 2009, sanción australiana por conducción temeraria y propuesta suiza de retirada de carnet, además de las múltiples infracciones en carrera, sancionadas o no), claro que me refiero a Hamilton, adelantaba al Safety Car cuando había rebasado la segunda línea de SC, en Zuera se daban caña a diestro y siniestro los jóvenes pilotos junior, maniobras que en unas ocasiones fueron sancionadas y en otras no.

La falta de rigor de quienes tienen que aplicar las normas hace que la carrera no termine después de la bandera de cuadros, sino que mientras unos dudan de la honestidad de las decisiones (Ferrari, por ejemplo), otros se tiran a la piscina de la descalificación personal (Hamilton), lo que, dicho de paso, va en contra del “espíritu de sinceridad de las competiciones o los intereses del deporte automovilístico” (artículo 151 del CODIGO DEPORTIVO INTERNACIONAL); tras la carrera de Zuera aparecen en foros comentarios antes inexistentes y en el campeonato Vasco la situación ha alcanzado cotas inaceptables que nadie ha querido o sabido parar: ¡y estamos hablando de niños!: me quedo con las declaraciones de Domenicali: "son momentos en los que la racionalidad debe prevalecer delante de la emotividad". ¿Cual es el resultado final de esta situación?: que mientras se obliga con prácticas totalitarias a recitificar a quien ha osado cuestionar a los juzgadores, el infractor se queda sin sanción efectiva pero ya han anunciado (como ocurre siempre cuando se trata de Hamilton) que se reunirán para estudiar la situación, que es lo que dice Massa en su diario: "El equipo me ha dicho que la próxima semana habrá una reunión del Grupo de Trabajo Deportivo...".
Hamilton debe ser llamado al orden por sus declaraciones sobre Alonso ya que la rivalidad no debe sobrepasar la línea de la agresión física y/o verbal y todas las Federaciones deben poner los medios necesarios para establecer un procedimiento disciplinario conforme a los principios de una sociedad plural y democrática, tomando sus decisiones con inmediatez, publicidad y contradicción y renunciando a la práctica de formas totalitarias de ejercicio del poder, silenciando las críticas o dificultando el acceso a los recursos.
Un ejemplo de cómo el karting, reflejo de la F1, fomenta la cultura de la transgresión de la norma es lo que ocurre con el artículo 11 del Reglamento de Karting que dice que “durante todo el procedimiento (de salida lanzada), todos los pilotos deben respetar una distancia de seguridad entre sí, no mayor a un kart de distancia, que evite los contactos. Todo piloto que toque, golpee o empuje al kart que le precede podrá ser sancionado”. Bueno, pues veamos imágenes de salidas de la última carrera en que no me consta que ninguna de esas maniobras fuera investigada o sancionada:

Pd: la carrera de Jon fue limpia, viéndose involucrado tan solo en un incidente del que salió perjudicado, perdiendo sólo unas pocas posiciones que luego recuperó; acabó en cuarto lugar del meeting, cediendo el liderato del campeonato en el que, a falta de dos pruebas, entre el primero y el tercero hay una distancia inferior a cuatro puntos. Espero que mañana, más calmado, pueda hacer una crónica lo más objetiva posible.

martes, 20 de abril de 2010

Hamilton: niño mimado o aprendiz de psicópata. ¿Qué piensas?

Vengo de leer la siempre interesante aportación del Infierno Verde y la hacer un comentario he ido calentándome, rememorando las sensaciones negativas que me produce ese gran corredor y mal piloto inglés, Lewis Hamilton.
A Lewis le faltan cualidades, honorabilidad, para poder ser considerado un gran piloto: sí, pasará a la historia, indudablemente porque ya es campeón de F1 y eso es una entrada segura a la posteridad, pero en muchos de nosostros quedará como es mal recuerdo que es mejor olvidar antes que te queme los hígados. Es cierto que es un tipo rápido, que es capaz de adelantar metiendo el coche donde otros no somos capaces ni de imaginarlo, que traza como los ángeles… pero se comporta como los demonios, y por eso no puedo catalogarlo como buen piloto, igual que un chorizo con mucho dinero no es un buen empresario, ni un desalmado haciéndose rico a costa del dinero de todos no es un buen político.
Dice la Wikipedia que los psicópatas no pueden empatizar ni sentir remordimientos, por eso interactúan con las demás personas como si fuesen cualquier otro objeto, las utilizan para conseguir sus objetivos, la satisfacción de sus propios intereses. ¿Cuántas maniobras de Lewis podemos identificar como que trató a otros seres humanos como meros objetos a los que batir para alcanzar su propósito, sin preocuparles su seguridad o integridad? y ¿por qué siempre da la sensación de no tener sentimiento de culpabilidad, utilizando las disculpas como mera estrategia para mostrar que acepta unas normas sociales que es incuestionable que le dan igual?.
La última, la del pit Lane con Vettel, que mereció una mera reprimenda (¡para los dos!), cuando, si hubiera habido algún percance fatal con algún mecánico, jurídicamente debería calificarse como homicidio, porque, con desprecio a la vida de los demás, Hamilton rodó fuera de la pista habilitada para ello, haciéndolo sobre el espacio reservado para los mecánicos: y, en cambio, ni tan siquiera recibió la sanción reglamentaria.





No quiero entrar en el debate de si se debe dejar más tolerancia y laxitud al aplicar las sanciones a los "incidentes" (así se llaman el el Reglamento deportivo) en favor del espectáculo, porque choca con mi sensibilidad social: no estamos en el circo romano, ni la vida de los pilotos, mecánicos, oficiales y espectadores está al servicio de la diversión de unos y los intereses económicos de otros.
Y además Lewis llega a esta carrera después que sus compañeros se quejaran de su forma de conducir, esos compañeros a los que cuando dicen algo de él les llama “francotiradores” (sigue la Wikipedia diciendo que la falta de remordimientos radica en la cosificación que hace el psicópata del otro, es decir que el quitarle al otro los atributos de persona para valorarlo como cosa); pero si grave que este comportamiento sea consentido por los comisarios, resulta inaceptable que sea alimentado por Bernie Ecclestone, con grito que suena a lamentable apología y amenaza al resto de pilotos: "dejad de quejaros de Hamilton".
Y si vamos más lejos (saltándolos los insultos a los miembros de su equipo, el adelantamiento cuando estaba el Safety, el zigzag ante Petrov…), aquél niño mimado, posible aprendiz de psicópata, una vez llegado a la adultez, le larga a su padre con cartas destempladas, sin ni tan siquiera acordarse de la última vez que habló con él, “pero no en un par de semanas": “hemos estado corriendo juntos durante muchos, muchos años así que para él, que no podrá venir a las carreras más, será un gran cambio”, sin manifestar ni la más mínima preocupación ni pena.
También dice la Wikipedia que la mayor parte de los psicópatas no cometen delitos, pero no dudan en mentir, manipular, engañar y hacer daño para conseguir sus objetivos, sin sentir por ello remordimiento alguno: ¿os acordáis de Australia el año pasado?. Otra nota común que resalta la enciclopedia universal es la sobrevaloración de su persona, lo que los lleva a una cierta megalomanía, y ahora recuerdo que con sólo 22 años se dejó escribir unas memorias infumables, que pocos leyeron y de las que ya nadie se acuerda.
No se si será cierto aquello que se dijo que Hamilton era un experimento científico, pero si lo fuera, habrían hecho de él un gran corredor y una persona abominable; no se trata de una simple cuestión de testosterona, ni de la impulsividad de un joven piloto, ni de las rabietas de niño mimado al que no le han puesto límites, ni de conducir al borde del reglamento, sino de una conducta antisocial reiterada y alimentada desde sus más bajos impulsos por los directivos de la F1 que por, favorecer el espectáculo que constituye su negocio, no dudan en poner en riesgo las personas y dar un lamentable ejemplo de falta de valores.
Echo de menos los comentarios del primo de anónimo, que en este caso nos puede aportar su interesante visión de la cultura y la educación sajona que conoce muy bien.
No soy profesional de la salud mental y los términos psicológicos que pueda contener este post han sido utilizados en su sentido cotidiano, de forma esencialmente subjetiva, y sin suponer ningún tipo de diagnóstico ni prejuicio hacia nadie, habiendo utilizado una herramienta de uso común (Wikipedia) y no las de diagnóstico clínico (DSMIV o CIE10): deberían ser, en todo caso, los profesionales de la salud mental quienes debieran hacer un diagnóstico y, si efectivamente se tratara de una personalidad antisocial, inhabilitarle para conducir coches de carreras por ser un peligro social.
Si os acordáis de alguna "hazaña" de Hamilton, incluirla en los comentarios, para que nos hagamos una idea del catálogo completo.
PD.: Después de haber escrito el post, leo aquí esto: "Martin Brundle es de la idea de que no se ha de tener mano izquierda con los pilotos que ponen en peligro al resto; e mano izquierda nada, duro, a la cabeza y sin contemplaciones, de ahí que pida más dureza a los bad boys del fin de semana chino: Vettel, Hamilton y Button. A los dos primeros por el pique que protagonizaron en una zona de seguridad poniéndose en peligro los dos y a los mecánicos de su entorno...El comentarista de la BBC y ex-piloto de F1 afirma en su columna semanal que “la decisión ha sentado un precedente muy peligroso. Si yo hubiera sido el comisario invitado no sería muy popular en McLaren, pero esto no es un concurso de popularidad.” Parece que prevalece en él la sensatez como piloto sobre el lógico interés por su ex-equipo y sus espectadores (ingleses).

viernes, 12 de marzo de 2010

La FIA concede un crédito de 3 o 4 km/h a McLaren, se enciende el semáforo verde del pit Lane, llegan noticias de Pechito (buenas) y el USF1 (malas)

Una vez aprobado el alerón de McLaren, lo que ya se sabía de antemano y que le da una ventaja posible de 3 o 4 km/h más en rectas, todo está preparado para que mañana (bueno, quizás hoy, cuando leas esto) se encienda la luz verde del pit Lane y empiece la F1 de verdad.
En la rueda de prensa del jueves estuvieron los cuatro campeones del mundo y, como invitado estelar, Felipe Massa, que tuvo que quedarse a un lado para la foto oficial.
Todos dejaron claro que lo que les gusta es correr y que Schumacher es el protagonista del arranque del campeonato.
Button y Hamilton mostraron una gran sintonía, bromeando Button que “es todo para el show!. Es exactamente lo que no dijo Steve (por Steve Cooper, jefe de prensa).”
Al margen de las bromas de los de McLaren, Alonso sentenció: “Estamos listos para la pelea, llegamos con la mejor preparación posible”.
En tono de humor, no te pierdas la versión de Sil en http://diariosformulisticosymas.blogspot.com/2010/03/conferencia-de-prensa.html
En lo que ocurre en los despachos, el USF1 vuelve a ser noticia, esta vez porque se ha propuesto su sanción por haberse retirado; me he preguntado por qué será de Pechito, porque su web sigue con el lacónico mensaje de principios de marzo de “No pudo ser”; parece ser que el mismo día en que arranca la F1, cosas del destino, estará en el autódromo Oscar Cabalén de Córdoba (Arg) probando el Honda New Civic del Equipo Petrobras de TC 2000, categoría en la que podría participar y que ya ganó en 2008 y 2009. Nos alegramos que siga con su carrera adelante, y haya superado la decepción del frustrado intento de participar en la F1.
Volviendo a la pista, los patrocinios de última hora le han llegado a Pedro de la Rosa (El Corte Inglés) y a Renault (ya luce las iniciales de HP en la aleta de tiburón) que sigue sin encontrar su “mejor medicina” (el rendimiento y fiabilidad) para preocupación de Red Bull que está motorizado por Renault.
Bueno, ya el siguiente post tendrá datos de los libres: a las doce por la Sexta (quien pueda): estoy deseando conocer las diferentes estrategias.
Antes de cerrar este post, y a cuenta del alerón de McLaren, un comentario técnico: parece ser una labor de ingeniería interpretativa del reglamento; como sabemos, los alerones no pueden tener partes móviles, pero este ingenio parte de un flujo de aire que se canaliza a través de la cabina y que el piloto puede abrir o cerrar taponando con la pierna del freno, produciendo algo que en aerodinámica se llama “estancamiento”, lo que genera una mayor o menor carga aerodinámica. Al considerarlo legal se ha creado un problema para el resto de equipos pues aunque parece que técnicamente no es difícil adaptar el coche a este sistema, el monocasco debería tener una abertura suficientemente amplia y la cuestión es que ya están homologados y no pueden variarse hasta el 2011.
La interpretación al borde del reglamento es que la pierna del piloto (que abre o cierra el paso de aire) no puede ser considerada como una de las prohibidas “piezas móviles”: Martin Whitmarsh puede estar satisfecho; podéis consultar la entrevista autocomplaciente a Martin Whitmarsh en http://www.autosport.com/news/report.php/id/82001. Con la habitual tolerancia selectiva de la FIA, un oficial ha definido el "truco" como: “sencillo, pero brillante”.
Esta es la tobera de entrada de flujo de aire que podría haberse tomado (y no darle importancia) como parte de la refrigeración del piloto: