Desde la rueda de prensa de Alemania este periodista se pasa del límite del juego de preguntas y respuestas, utilizando la provocación, que no le funciona con el asturiano; en julio Fernando, como un disco rayado para no alterarse (buena técnica, Nano) le decía que si lo único que había sacado de la carrera era el tema de la órdenes de equipo, es que no había visto ni la carrera, ni las calificaciones, ni los buenos resultados de Ferrari; ahora, repitiendo la misma técnica ya que antes Ian Parkes, de The Press Associaton, le había preguntado sobre lo de Alemania, ha respondido que eso ya era pasado y que estaba centrado en Monza y a partir de ahí, y con bastante mala cara, sólo ha contestado con monosílabos.

Es razonable pensar que algunos medios ingleses tengan un especial interés en hacer mucho ruido con Fernando y Ferrari para que no se escuchen los viejos ecos que siempre señalan al mismo piloto como beneficiado de determinadas decisiones (o de la falta de éstas); pero resulta inadmisible que teniendo que acreditarse ante la FIA, por el máximo organismo deportivo se permitan actitudes que nada tienen que ver con el ejercicio del periodismo (que consiste en informar) y mucho con prácticas indeseables que fomentan la agresividad en el deporte.
De hecho, al leer las preguntas he sentido rabia e impotencia por ver a esa persona que admiro siendo tratada con tanta falta de educación, cumpliendo con su obligación y sin que nadie le echara una mano. La cara de pocos (muy pocos) amigos de Fernando es muy expresiva.
Estas cosas que pasan en la F1 no se si serían posibles en otros deportes: estamos hablando de alta competición, de gente que necesita una gran concentración... ¡y se permite ser acosados el día de antes del comienzo de la competición!; o ¿es que en la F1 los periodista no están sometidos a límites y reglas?.