Mostrando entradas con la etiqueta flores. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta flores. Mostrar todas las entradas

domingo, 8 de agosto de 2010

entrenamiento en Zuera con fotos.

Bueno, ya hemos hecho el último entrenamiento del equipo antes de la carrera de Zuera.
Estuvimos casi todos los pilotos, excepto los alevines y DD2.
En la categoría reina, la Max, Sergio Flores tiene que defender el tercer puesto de la clasificación e intentar un ataque a Jorge Suárez y Albert Tuneu, de quienes tras la recuperación de Torremocha, apenas está a 8 y 9 puntos (en cada carrera se rearten 92). Sergio estuvo toda la mañana trabajando duro, por eso después de comer se quedó casi desmayado en una silla, pero sin perder el control de lo que pasaba a su lado.
La parrilla con mayor presencia de los pilotos de Arakart, los junior, protagonizaron las escenas más divertidas y emocionantes de la sesión.
Alexis Araujo, trajo un software de telemetría que nos dejó maravillados; sin GPS, sólo por un sensor de fuerzas laterales, va diseñando el trazado que el piloto hace, marcando la velocidad, revoluciones, tiempo... y un montón de parámetros posibles según los sensores que lleve instalados. También Alexis protogonizó uno de los momentos más espectaculares en un mano a mano con Lecha, en el que también participó al final Sangrador, entrando los tres en paralelo en la curva de final de recta... y sólo uno salió indemne: Alexis. En la clasificación ocupa el octavo lugar, a muy pocos puntos del podio por el que seguro va a luchar.
Adrián Lecha estuvo todo el día retomando su forma particular de pilotar después del pequeño parón del verano; bajo la dirección de su padre, fue haciendo cambios de reglajes y chiclés hasta dar con unos tiempos magníficos para el estado de la pista. También vino Marcos, que resistió muy bien el aburrimiento porque esta vez no fue ningún otro pequeño. Adrián quedó relegado de la clasificación al no poder puntuar en Torremocha, donde había llegado en el segundo puesto de la general, pero no tira la toalla y sigue trabajando con la misma ilusión para poder obtener el mejor resultado posible.
Alfonso Sangrador lo ha ganado todo en las Series Rotax, y eso hace se enfrente con tranquilidad a la final y que nosotros le miremos con admiración y con aprendiendo de sus trazadas, que son espectaculares, limpias y con una progresión en la aceleración que le dan ese empuje para salir con más tracción y potencia. Fonsi forma un equipo sólido con su padre y su hermano, que le acompañan en todas las carreras y se reparten las funciones tácticas y mecánicas, con los magníficos resultados obtenidos: este trío familiar tiene grandes posibilidades de llegar a cumplir los objetivos deportivos que se marquen.
Jon, Pulguitaatodogas, estuvo todo el día trabajando la entrada en curva, probando distintos sitios para frenar y comenzar a traccionar; primero hay que identificar el punto de mejora posible, después plantear la alternativa, probarla y, si funciona, mecanizarla: y en esto Jon es genial, porque una vez que está seguro que merece la pena el cambio, lo repite una y otra vez, con una mínima variación en los tiempos, hasta que lo introduce en su particular caja de herramientas. El objetivo para la próxima carrera es entrar en el top ten de la clasificación y con las mejoras introducidas está más cerca que nunca.
Cuando se le propone un cambio de forma de pilotar a los pilotos, en ocasiones lo rechazan porque ante el cambio es normal que las primeras veces salga peor; pero según se va entrenando se encuentra la mejora. Por eso una actitud importante en un piloto (quizás valga para todas las cosas de la vida) es la tenacidad en intentar aquéllo en lo que se cree.
Mientras los mecánicos probaban cambios y estaban atentos desde el muro a todo lo que pasaba, Federico se fue a buscar ese niño interior que todos llevamos dentro, disfrutando un rato con todos y una PSP.

miércoles, 9 de junio de 2010

Entrenamiento: con slicks en la pista mojada

Cavallino circuito de torremochame pidió que os contara como es un día de entrenos, y ahí va.
Empieza el día a las seis de la mañana, ¡y es domingo!.
Vamos a entrenar al circuito en donde correremos en julio, Torremocha, que está a unas dos horas de viaje, y eso que no hay que salir de la provincia, pero aquí todavía no ha llegado el impacto de las autovías (con la crisis parece que va a ser difícil que ya llegue) y aún disfrutamos de las carreteras de “antes”.
Cuando llegamos, todavía no está abierto porque el encargado se quedó a dormir en una casa de aldea próxima: la cama debía ser muy especial y se le quedaron pegadas las sábanas.
Lo primero es vestirse, ponerse el mono, botas, costillar… mientras Óscar va preparando el Kart; hoy está el circuito mojado porque esta noche ha llovido y hay que decidir reglajes: la pista no tiene agua suficiente para poner ruedas de lluvia, por lo que Pulguita hace una primera manga corta para evaluar.
Conducir en estas circunstancias con slicks es difícil, pero es una experiencia interesante porque hay que afinar mucho el pilotaje y hay que decidir si trazar por la parte limpia o sucia (con goma mojada patina más): al final fue inevitable un trompo sin consecuencias: ha sido como un juego, donde todo era disfrutar en el intento de mantener el kart dentro de la pista.
Ha venido también alguna moto de Supermotard, pero no ruedan hasta que la pista seque, lo que permite estar con toda el circuito para nosotros solos (poco a poco se incorporaron tres karts más) varias mangas en que vamos probando con la configuración mixta de agua, rodando cada vez más deprisa… ya sabéis, esto consiste en estar siempre en la sutil línea que separa la máxima velocidad con la salida de pista.
La conjunción de la configuración de mojado y la pista en muchos lugares seca, hace que cueste más meter el morro en las curvas, exigiendo un mayor esfuerzo en las manos que, a media mañana ya empiezan a doler.
La primavera ha explotado y las escapatorias del circuito han desaparecido en un mar de flores y verde: una salida de pista podría suponer desaparecer en el mundo de Alicia.
El cielo está muy nublado pero no llueve, por lo que la pista va secando: en total habremos hecho una docena de mangas cortas (para pequeños ajustes) y un par de largas hasta gastar todo el depósito.
Con la pista ya seca, volvemos a los reglajes normales: cambios en el chasis y en la relación de transmisión. Ahora ya ruedan motos, por lo que se hacen tandas separadas de 20 minutos.
Poco a poco Óscar, con la mirada siempre atenta de Federico, Rubén y Pedro (y alguna vez sus bromas. “mira, ya seca la pista”) va acertando con la carburación y configuración de chasis hasta hacer tiempos próximos a los de carrera el año pasado, pese a que las condiciones del circuito son muy diferentes; compartimos equipo y entreno con Sergio Flores, que tiene el record del circuito en la categoría inmediatamente superior, por lo que resulta una referencia importante.
Carlos enciende una barbacoa y a eso de las tres y pico nos sentamos a comer: ese es el momento en que el cuerpo pasa factura por el madrugón, por lo que no nos damos ninguna prisa.
Antes de acabar se pone a llover con bastante fuerza; evaluamos si merece la pena poner ruedas de agua y volver a reglajes de mojado, pero apenas podríamos salir a hacer una tanda y no merece la pena jugarse algún problema en el motor (Federico en este punto es enérgico).
Así que recogemos todo el cansancio que hemos idos acumulando a lo largo del día y empezamos el camino de vuelta: al poco rato tenemos que parar en la cuneta y nos echamos a dormir una siesta… en que los sueños son con carreras y cronos.
Llegamos a casa casi para cenar directamente y, después de una cena ligera, ¡a la cama!, con la sensación del trabajo hecho.