Bueno, ya hemos hecho el último entrenamiento del equipo antes de la carrera de Zuera.
Estuvimos casi todos los pilotos, excepto los alevines y DD2.En la categoría reina, la Max, Sergio Flores tiene que defender el tercer puesto de la clasificación e intentar un ataque a Jorge Suárez y Albert Tuneu, de quienes tras la recuperación de Torremocha, apenas está a 8 y 9 puntos (en cada carrera se rearten 92). Sergio estuvo toda la mañana trabajando duro, por eso después de comer se quedó casi desmayado en una silla, pero sin perder el control de lo que pasaba a su lado.
La parrilla con mayor presencia de los pilotos de Arakart, los junior, protagonizaron las escenas más divertidas y emocionantes de la sesión.
Alexis Araujo, trajo un software de telemetría que nos dejó maravillados; sin GPS, sólo por un sensor de fuerzas laterales, va diseñando el trazado que el piloto hace, marcando la velocidad, revoluciones, tiempo... y un montón de parámetros posibles según los sensores que lleve instalados. También Alexis protogonizó uno de los momentos más espectaculares en un mano a mano con Lecha, en el que también participó al final Sangrador, entrando los tres en paralelo en la curva de final de recta... y sólo uno salió indemne: Alexis. En la clasificación ocupa el octavo lugar, a muy pocos puntos del podio por el que seguro va a luchar.
Adrián Lecha estuvo todo el día retomando su forma particular de pilotar después del pequeño parón del verano; bajo la dirección de su padre, fue haciendo cambios de reglajes y chiclés hasta dar con unos tiempos magníficos para el estado de la pista. También vino Marcos, que resistió muy bien el aburrimiento porque esta vez no fue ningún otro pequeño. Adrián quedó relegado de la clasificación al no poder puntuar en Torremocha, donde había llegado en el segundo puesto de la general, pero no tira la toalla y sigue trabajando con la misma ilusión para poder obtener el mejor resultado posible.
Alfonso Sangrador lo ha ganado todo en las Series Rotax, y eso hace se enfrente con tranquilidad a la final y que nosotros le miremos con admiración y con aprendiendo de sus trazadas, que son espectaculares, limpias y con una progresión en la aceleración que le dan ese empuje para salir con más tracción y potencia. Fonsi forma un equipo sólido con su padre y su hermano, que le acompañan en todas las carreras y se reparten las funciones tácticas y mecánicas, con los magníficos resultados obtenidos: este trío familiar tiene grandes posibilidades de llegar a cumplir los objetivos deportivos que se marquen.
Jon, Pulguitaatodogas, estuvo todo el día trabajando la entrada en curva, probando distintos sitios para frenar y comenzar a traccionar; primero hay que identificar el punto de mejora posible, después plantear la alternativa, probarla y, si funciona, mecanizarla: y en esto Jon es genial, porque una vez que está seguro que merece la pena el cambio, lo repite una y otra vez, con una mínima variación en los tiempos, hasta que lo introduce en su particular caja de herramientas. El objetivo para la próxima carrera es entrar en el top ten de la clasificación y con las mejoras introducidas está más cerca que nunca.
Cuando se le propone un cambio de forma de pilotar a los pilotos, en ocasiones lo rechazan porque ante el cambio es normal que las primeras veces salga peor; pero según se va entrenando se encuentra la mejora. Por eso una actitud importante en un piloto (quizás valga para todas las cosas de la vida) es la tenacidad en intentar aquéllo en lo que se cree.
Mientras los mecánicos probaban cambios y estaban atentos desde el muro a todo lo que pasaba, Federico se fue a buscar ese niño interior que todos llevamos dentro, disfrutando un rato con todos y una PSP.










