e la decepción por el pasado y la esperanza por el futuro (la blogosfera entera está llena de testimonios tiernos, memorables, enfadados...).Ahora intento traer al recuerdo a los olvidados, a los ausentes de las fiestas y a los que se levantaron a la mañana siguiente viendo que el banquete para las celebraciones estaba aún intacto.
El primero, un australiano entrañable que nos ha entrado en el corazón a golpe de orgullo herido, trayendo a nuestro recuerdo emocional los ecos del garaje de McLaren en 2007: quizás por eso Vettel haya desbancado casi en antipatías al mismísimo Hamilton.
Mientras en Red Bull se celebraba el doblete por doblete (además de ganar, lo había hecho su promesa mimada), el padre de Mark Webber declaraba a Reuters: "para ser honestos con ustedes, Mark está hundido"; "lo tenía todo preparado, estaba a punto de lograr el objetivo que tanto deseaba, lo perdió y ahora le va a llevar mucho tiempo para recuperarse, pero lo superará y va a seguir adelante y de alguna manera más prudente, supongo.”
La fiesta en Red Bull continuaba con la ausencia de Webber, al que nadie se había molestado en invitarle, mientras en otro lugar había un banquete preparado para una celebración, a la

que nadie acudió: Montezemolo se había pasado el día haciendo de relaciones públicas, repartiendo saludos y simpatías por todos los garajes de la F1, en una anticipada celebración del título que ya daba por seguro... sin tener en cuenta la inconsciente venganza de Schumacher o la obstinada decisión de Petrov a bordo del coche que le dio los dos títulos mundiales al asturiano.
En los salones de algún hotel de Abu Dhabi estarían las velas sin encender y las botellas de cava sin descorchar, mientras Fernando intentaba conciliar el sueño; a la mañana siguiente, "fue difícil levantarse después de la decepción de ayer, no puedo negarlo. Me dolió estar tan cerca de la meta y ver que se escapara, pero esto es el deporte y tenemos que aceptarlo" (ha escrito en su diario).
Este es un deporte cruel donde sólo vale uno, sólo un nombre se inscribirá en la historia mientras el resto empiezan el camino del olvido, en el que Webber puede haber dado unos pasos más y del que Fernando si está libre es por los dos títulos ya conquistados.
Ambos están en el podio final del campeonato, lo que debería ser motivo de una gran satisfacción; pero cuando se ha crecido oyendo decir a tu padre "no te olvides de que el segundo es el primero de los tontos" (clikea aquí para su biografía) el valor del subcampeonato queda ensombrecido al limitarse a encabezar el conjunto de los tontos, la primera vez que lo hace Fernando desde que está en la F1.
Sin el recurso de mirar al futuro, desde el aquí y el ahora, mi corazón está aún más cerca de Fernando y de Mark.


, y acabará de noche con el consiguiente efecto que esto tiene sobre la temperatura de asfalto. El asfalto irá perdiendo temperatura, unos 10ºC, lo que hará que los coches vayan hasta un máximo de medio segundo por vuelta más rápidos por el aumento de la potencia del motor a menor temperatura del aire y porque los neumáticos trabajarán a una temperatura más idónea a su ventana de operación. Es un dato interesante pero también intrascendente porque no creo que tenga ningún efecto sobre el rendimiento comparativo de los coches (Hirohide Hamashima, director de desarrollo de Bridgestone recuerda que el año pasado hubo una temperatura con sol de 50 grados, que luego cayó hasta los 7 de noche y que el polvo del desierto fue el culpable del graining).