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sábado, 25 de septiembre de 2010

Pole para uno, disgusto para muchos

A estas horas ya sabemos que Ferrari ha dado una de cal con la pole de Fernando, y una de arena con el problema mecánico de Massa que le hará ocupar el último puesto en la salida.
Salir desde el primer puesto de la parrilla siempre es importante, y más en circuitos lentos y revirados como el de Marina Bay, donde los adelantamientos son muy difíciles; pero también supone estar en el punto de mira de los demás, no sólo por ser un referente, sino porque se generan odios y envidias provinientes de los más bajos instintos: la alegría de unos es el disgusto de otros.
En este G uno de los disguastados es Hamilton, que no estaba nada satisfecho ya desde antes de la calificación, arremetiendo contra los diseñadores del circuito por la "estúpida" chicane que no venía bien a sus intereses particulares; y después de la Q3 tampoco estaba nada contento, acudiendo a la rueda de prensa como si se sintiera que le habían arrebatado algo a lo que consideraba que tenía derecho: "mi primera vuelta en la tercera tanda fue una vuelta limpia y clara; pero estaba demasiado cerca de Jenson. Podía sentir su estela delante de mí, así que perdí un poco de carga aerodinámica, especialmente en el último sector": no es que cometiera un error al no haber dejado espacio con el piloto de delante, no, es que era Jenson el que le dejaba una "estúpida" estela que tampoco venía nada bien a sus intereses.
Pero no acaba ahí la nueva rabieta del niño mimado, porque además amenaza con la salida: mañana podemos esperar, con suerte, adelantar al menos a un tipo de delante de nosotros": así, sin nombre ni nada, su objetivo es quitarse de encima a un "estúpido" tipo que está delante de él, y que no le viene nada bien a sus intereses.
Llevo tiempo diciendo que Lewis presenta un tipo de personalidad muy especial (y nada agradable para mí) que le hace percibir a las personas como cosas qu pueden facilitarle o perjudicarle en el logro de sus objetivos; un ejemplo más: una bandera amarilla quiere decir que puede haber personas en la pista (generalmente un piloto con problemas y los oficiales que van a asistirle), por lo que debe reducirse la velocidad: no se hace para que los que sigan en pista juzguen o no si pueden ir a tope, sino para garantizar la seguridad de otras personas (cosas/tipos para Lewis): pues hoy, en la Q2, Hamilton ha hecho su mejor vuelta (con record del sector) con bandera amarilla, despreciando la seguridad de Petrov (creo recordar que era el piloto accidentado) y de los oficiales que podrían estar asistiéndole: por supuesto que no habrá sanción para él (a Schumacher por lo mismo al menos le han investigado), ya que quien adelanta al coche de seguridad con bandera amarilla (en el GP de Valencia), ¿qué le impide mejorar sus tiempos con esa misma bandera amarilla?. Como suele ocurrir, detrás de cada niño mimado hay un adulto aplaudiéndole las gracias.
Hamilton enrabietado es peligroso, ya lo ha demostrado otra infinidad de veces, y mañana tiene justo delante de la parrilla al tipo/cosa que esperamos no le ocurra nada: tendremos que cruzar los dedos para que la imputuosidad del inglés no acabe con las aspiraciones de Alonso.
El día nos ha dejado además la buena clasificación de Alguersuari (un 11º que ha roto todas las porras del paddock) y ese comentario general sobre lo inútil de haber sustituido a Pedro por un Heidfeld que ha estado casi un segundo por detrás de su compañero y le ha costado 20.000 dólares al equipo. ¡genial, Peter, genial!.
Os dejo el listado de sanciones para que luego digamos que la DGT tiene afán recaudatorio en su actuación (aprendices en comparación con la FIA):
- Adrian Sutil ( Force India ) ha intentado hacer retroceder a los boxes con un coche siniestrado, multa de 10.000 dólares (documento 15)
- Lotus Racing, Liberación del coche núm. 18 (J. Trulli), de forma insegura, fallando en notar el acercamiento del coche núm. 25 (L. Di Grassi), reprimenda para el competidor (documento 23)
- Christian Klien (Hispania), exceso de velocidad en el pitlane, durante la calificación, 92,5 km/h, multa de 6.600 € (documento 26)
- Timo Glock (Virgin Racing), exceso de velocidad en el pitlane, durante la califiación, 76,6 km/h, multa de 3.400 € (documento 27)
- Bruno Senna (Hispania), exceso de velocidad en el pitlane, durante la calificación, 97,4 km/h, multa de 7.600 € (documento 28)
- Christian Klien (Hispania), exceso de velocidad en el pitlane, durante la calificación, 88,2 km/h, multa de 5.800 € (documento 29)
- M. Schumacher ( Mercedes ), Investigado por establecer el tiempo más rápido del sector bajo bandera amarilla. Ninguna medida adoptada , el conductor había tomado las medidas adecuadas (documento 34)
- Sauber , coche 22 (N. Heidfeld) fue liberado de una manera insegura causando 3 coches a tomar una acción evasiva . Multa de 20.000 dólares (documento 35) JAJAJAJA ¡toma Peter!.
Datos curioso, para los aficcionados a los números: si las posiciones de la crono fueran las de carrera, el campeonato quedaría así:
Webber: 197
Hamilton: 197
Alonso: 191
Vettel: 181
Button: 177
Aunque el inglés simpático queda un poco descolgado, estarían ya no en un pañuelo, sino en algo menos que un suspiro.

miércoles, 30 de junio de 2010

Despues de la bandera de cuadros

Tengo un trabajo que a veces me abduce y desaparezco en una especie de nebulosa de estrellas negras y agujeros blancos y además este fin de semana tuvimos boda, carrera de karting, así que no pude ver la carrera de F1 en directo, y a la vista de lo ocurrido, me alegro.
Muchas veces comento cómo la formula uno reproduce los mismos esquemas que el karting porque, en definitiva, los ingredientes de las paellas son los mismos: un alto contenido emocional, muchos intereses y recursos puestos en juego y las mismas reglas opacas y obsoletas que son percibidas como injustas y arbitrarias.
Este no es un mal de la FIA y de Charlie Whiting, sino del deporte del automovilismo en general.
Mientras en Valencia se calentaban los Motorhome, en Zuera estábamos a más de 45 grados en las carpas. Todos habíamos llegado a nuestro circuito de carreras después de muchos entrenamientos, muchos esfuerzos, muchas ilusiones y mucho dinero puesto con la sola intención de poder demostrar el potencial alcanzado.
Me gusta comentar las carreras, porque las vivo desde la cabeza al corazón, pero en este caso no lo voy a hacer ni de la de Valencia, ni de la de Zuera, porque me han dejado sensaciones amargas por la forma en que se gestionan los recursos: sanciones técnicas, sanciones por conductas antideportivas y conductas antideportivas no sancionadas al final, que alteran los resultados después de que ha caido la bandera de cuadros y dejan en unos posos de decepción y desilusión.
Ni la FIA ni la RFdEdA, ni la FADA (ni supongo que ninguna otra Federación Nacional o regional) están en disposición de aprender, porque sus juicios se toman en un entorno falto de transparencia, no se garantizan los derechos de las partes y se dificulta el acceso a los recursos (hay que anunciarlo en 60 minutos y, en el caso español, además presentar una caución de 1.000 Euros según el artículo 44 del REGLAMENTO DEPORTIVO DEL CAMPEONATO DE ESPAÑA DE KARTING 2010).
Mientras en el circuito urbano de Valencia un piloto habitual en la infracción de normas deportivas y no deportivas (mentiras de Australia 2009, sanción australiana por conducción temeraria y propuesta suiza de retirada de carnet, además de las múltiples infracciones en carrera, sancionadas o no), claro que me refiero a Hamilton, adelantaba al Safety Car cuando había rebasado la segunda línea de SC, en Zuera se daban caña a diestro y siniestro los jóvenes pilotos junior, maniobras que en unas ocasiones fueron sancionadas y en otras no.

La falta de rigor de quienes tienen que aplicar las normas hace que la carrera no termine después de la bandera de cuadros, sino que mientras unos dudan de la honestidad de las decisiones (Ferrari, por ejemplo), otros se tiran a la piscina de la descalificación personal (Hamilton), lo que, dicho de paso, va en contra del “espíritu de sinceridad de las competiciones o los intereses del deporte automovilístico” (artículo 151 del CODIGO DEPORTIVO INTERNACIONAL); tras la carrera de Zuera aparecen en foros comentarios antes inexistentes y en el campeonato Vasco la situación ha alcanzado cotas inaceptables que nadie ha querido o sabido parar: ¡y estamos hablando de niños!: me quedo con las declaraciones de Domenicali: "son momentos en los que la racionalidad debe prevalecer delante de la emotividad". ¿Cual es el resultado final de esta situación?: que mientras se obliga con prácticas totalitarias a recitificar a quien ha osado cuestionar a los juzgadores, el infractor se queda sin sanción efectiva pero ya han anunciado (como ocurre siempre cuando se trata de Hamilton) que se reunirán para estudiar la situación, que es lo que dice Massa en su diario: "El equipo me ha dicho que la próxima semana habrá una reunión del Grupo de Trabajo Deportivo...".
Hamilton debe ser llamado al orden por sus declaraciones sobre Alonso ya que la rivalidad no debe sobrepasar la línea de la agresión física y/o verbal y todas las Federaciones deben poner los medios necesarios para establecer un procedimiento disciplinario conforme a los principios de una sociedad plural y democrática, tomando sus decisiones con inmediatez, publicidad y contradicción y renunciando a la práctica de formas totalitarias de ejercicio del poder, silenciando las críticas o dificultando el acceso a los recursos.
Un ejemplo de cómo el karting, reflejo de la F1, fomenta la cultura de la transgresión de la norma es lo que ocurre con el artículo 11 del Reglamento de Karting que dice que “durante todo el procedimiento (de salida lanzada), todos los pilotos deben respetar una distancia de seguridad entre sí, no mayor a un kart de distancia, que evite los contactos. Todo piloto que toque, golpee o empuje al kart que le precede podrá ser sancionado”. Bueno, pues veamos imágenes de salidas de la última carrera en que no me consta que ninguna de esas maniobras fuera investigada o sancionada:

Pd: la carrera de Jon fue limpia, viéndose involucrado tan solo en un incidente del que salió perjudicado, perdiendo sólo unas pocas posiciones que luego recuperó; acabó en cuarto lugar del meeting, cediendo el liderato del campeonato en el que, a falta de dos pruebas, entre el primero y el tercero hay una distancia inferior a cuatro puntos. Espero que mañana, más calmado, pueda hacer una crónica lo más objetiva posible.